Aunque anticipó que serán las organizaciones sociales del MAS las que tomen la última decisión, el presidente Luis Arce marcó anoche el primer pasó en favor de su candidatura a la reelección y anticipó que la carrera electoral será una lucha entre los partidos de derecha “que siempre van a buscar unirse” y la facción política que representa como la única opción de la izquierda. Es más, situó a Evo Morales como parte de esa “derecha” a la que combatió y destacó el valor “orgánico” de Andrónico Rodríguez.
“Hay varios sectores, evidentemente, que nos han proclamado, nos han honrado con esa distinción de apoyarnos en ello. Nosotros no nos excusamos ni nos brindamos. Lo hemos hecho las veces que sea necesario dar el hombro al país, lo vamos a hacer, pero está en manos de nuestras organizaciones sociales todo este tema que se va a discutir en abril, el próximo mes de abril”, declaró el mandatario en una extensa entrevista con canal DTV.
En las últimas semanas, organizaciones sociales de siete departamentos, además del círculo más próximo a su mandato, se pronunciaron en favor de su reelección. La ministra de la Presidencia, María Nela Prada, abiertamente proclamó esa candidatura en declaraciones públicas, mientras que Arce asegura que el MAS será el único partido que “ideológicamente” defenderá los intereses y la izquierda.
Mencionó la industrialización, la diversificación productiva y la producción de biocombustibles como pilares de su administración, argumentando que su continuidad es clave para el desarrollo del país. “No podemos permitir que lo que estamos haciendo, quede trunco”, sostuvo, aludiendo a la necesidad de consolidar su modelo económico y político. Uno de los ejemplos más claros es el del sector energético.
Según Arce, el plan de biocombustibles comenzará a rendir frutos en 2026, un año después de la conclusión de su actual gestión.
Además, mencionó la exploración de hidrocarburos y proyectos de industrialización minera, cuya rentabilidad también se proyecta a mediano y largo plazo. “Estamos yendo por un buen camino”, aseguró, pese a que su mandato actual no garantiza la ejecución de esas políticas, más allá de noviembre de este año.
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Más de 44 pozos exploratorios y hay éxitos importantes como el pozo de Mayaya, aquí en el departamento de la Paz, que nos va a significar que otra vez vamos a tener gas, que otra vez vamos a tener IDH, regalías para los municipios, para las universidades. Todo eso ya está planificado y ya estamos empezando esa labor que va a dar sus éxitos hacia el 2026”, declaró y luego valoró el programa de producción del litio que tiene una proyección mayor porque los contratos firmados con Rusia y China comenzarán a brindar réditos dentro de seis años, aunque aún resta que ambos sean validados por la Asamblea Legislativa Plurinacional.
De hecho, la postura del presidente también incluye una crítica a la Asamblea, a la que responsabiliza por el supuesto bloqueo de proyectos clave para su gobierno. “Hemos enfrentado cuatro años donde hemos tenido una Asamblea que no ha acompañado, que más bien ha saboteado, ha boicoteado la gestión económica fundamentalmente”, afirmó.
Este argumento refuerza la narrativa de que su administración requiere más tiempo y recursos para consolidar sus iniciativas. Cuestionó de este modo a las bancadas que, según dijo, ya responden a los intereses de los precandidatos de oposición, incluido Manfred Reyes Villa, por bloquear estos créditos.
Justifica crisis
En la entrevista, Arce justificó la crisis económica que atraviesa el país a factores externos como la guerra entre Rusia y Ucrania, la disminución de reservas de gas y la negativa de la Asamblea Legislativa de aprobar créditos internacionales. Sin embargo, detrás de estas explicaciones, el Gobierno persiste en una política de controles y restricciones que no ha logrado resolver los problemas estructurales de la economía boliviana.
En las últimas semanas, las filas en surtidores de combustible se han convertido en una imagen recurrente en distintas ciudades del país. Conductores pasan horas buscando gasolina y diésel, mientras el Gobierno asegura que “los dólares están ahí, tratando de garantizar el abastecimiento con subvención de combustible”.
Sin embargo, la realidad contradice el discurso oficial: la importación de combustibles se ha disparado, pasando de $us 1.550 millones en 2019 a $us 3.300 millones en 2024, lo que ha generado una fuerte salida de dólares sin una fuente equivalente de ingresos debido a la caída de las exportaciones de gas.
Por otro lado, el Gobierno mantiene su postura de intervenir en el mercado con medidas como el veto a exportaciones y el control de precios. Según Arce, estas restricciones buscan “velar por el bolsillo de la población” y evitar la especulación de los empresarios.
Además, aseguró que no hay razones para el incremento de precios, pese a que los productores de arroz y carne alertaron que la falta de incentivos y el costo de producción, afectan la oferta. Pero, según Arce, los exportadores y la banca “están en su mejor momento en cuanto a utilidades”, sugiriendo que el problema no es la falta de dólares sino su distribución.